Querid@s Bodhisattvas Miravalle 2013

Miravalle 2013

Amigos, compartimos el mensaje que nos ha dejado Daniel para nuestro retiro zen realizado en Miravalle, 22 al 24 de nov 2013.

Querid@s Bodhisattvas,

El tema estos últimos seis meses diría yo es Transformación, y más precisamente, la práctica del Zen como proceso transformador.

Lo interesante e importante de este proceso es que en realidad la transformación no es en algo “diferente” que podríamos aspirar a ser, si no que el proceso consiste en descubrir lo que somos realmente o esencialmente y a medida que empezamos este proceso de des-cubrir esto que somos –no es un proceso rápido ni permanente, si no, dinámico, fluido y lleno de sorpresas– la transformación empieza a ocurrir naturalmente. Esta es nuestra práctica Bodhisattvas y es una práctica que no llega nunca al fin (a lo mejor cuando uno muere, pero pareciera que no necesariamente….)

Este proceso empieza con la sensación o intuición de que yo no soy lo que creo que soy y las cosas parecieran también ser algo que no son como siempre las he visto, en este periodo empezamos a buscar un camino o práctica espiritual. La motivación a menudo no está muy clara pero algo en nosotros nos impulsa a la búsqueda y con suerte, karma o como queramos llamarla, llegamos a la meditación Zen…. o a la poesía:

Y fue a esa edad… Llegó la poesía
a buscarme. No sé, no sé de dónde
salió, de invierno o río.
No sé cómo ni cuándo,
no, no eran voces, no eran
palabras, ni silencio,
pero desde una calle me llamaba,
desde las ramas de la noche,
de pronto entre los otros,
entre fuegos violentos
o regresando solo,
allí estaba sin rostro
y me tocaba.

Yo no sabía que decir, mi boca
no sabía
nombrar,
mis ojos eran ciegos,
y algo golpeaba en mi alma,
fiebre o alas perdidas,
y me fui haciendo solo,
descifrando
aquella quemadura,
y escribí la primera línea vaga,
vaga, sin cuerpo, pura
tontería,
pura sabiduría
del que no sabe nada,
y vi de pronto
el cielo desgranado
y abierto,
planetas,
plantaciones palpitantes,
la sombra perforada,
acribillada
por flechas, fuego y flores,
la noche arrolladora, el universo.

Y yo, mínimo ser,
ebrio del gran vacío
constelado, a semejanza, a imagen
del misterio,
me sentí parte pura
del abismo,
rodé con las estrellas,
mi corazón se desató en el viento.

La poesia, Pablo Neruda

 

El poeta con su sensibilidad e imaginación puede describir este proceso de búsqueda y de un encuentro con el “no saber” y el descubrimiento de algo misterioso y nuestro al mismo tiempo, el reconocimiento de la inmensa intimidad del ser, del “siendo”. Y ese corazón que se desata al viento no es otra cosa que ese manantial, del que menciono más adelante, de cariño, compasión y amor.

Para muchos esta llegada se siente como un retorno al hogar.  No es mi intención idealizar o romantificar este proceso ya que es fuerte, a menudo difícil y requiere un compromiso, coraje y perseverancia; también es un proceso que nos da gozo, gracia y una cierta vivencialidad (vitalidad?) que nos impulsa hacia continuar y compartir el Camino. Empezamos a confirmar para nosotros mismos, en nuestro propio cuerpo las verdades que el Buddha (el ser despierto) descubrió…. Y la práctica empieza/continúa, empieza/continúa…. y esto nos transforma en lo que realmente somos y la práctica de zazén en todas sus formas nos recuerda y nos trae de vuelta una y otra vez. El yo se olvida al intimarse con el supuesto otro (cosas, personas, montañas, ríos, animales y arboles) y ese mismo uno que despierta se intima con sí mismo y así la práctica continúa. Ese mismo uno que está sujeto a la energías habituales despierta aquí y allá, no permanentemente si no esporádicamente, y la danza empieza y continúa… incluyendo todo excluyendo nada. ESTO mismo es nuestra práctica, este juego, esta danza de cada uno de nosotros con este aparente otro que es uno mismo y sin embargo yo no soy él.

Querid@s compañeros del camino del Bodisattva, en el Sur de nuestra América, al oeste de Los Andes y al este de los Andes, en Miravalle al norte de Santiago y en Chascomús al sur de Buenos Aires. Zen Montañas y Mar y Zen Viento del Sur!  Cada uno de los grupos se encuentran desde viernes a domingo este fin de semana en jornadas intensivas de zazén, estoy con ustedes y me da una alegría enorme saber que más de veinte de ustedes en cada lugar están en este proceso, algunos con muchos años de experiencia y otros un poco más nuevos en el camino, juntos apoyando y sosteniendo. Que importante es formar, cultivar y compartir nuestra sanghas.  Practicamos para el beneficio de todos los seres, como bodhisattvas despertando y en el camino al despertar. La interdependencia de cada cosa y cada ser se hace más clara y así la compasión del bodhisattva  empieza a nacer y esta nace naturalmente de una mente/corazón despierto y se manifiesta libremente, la metáfora que hayo apropiada es el de un manantial en la montaña árida, el agua simplemente brota desde la profundidad y se “ofrece” a la superficie, tierra, rocas, plantas, aves, animales, caminantes y sin discriminación se manifiesta en toda su naturaleza y calma la sed. Imagínense querid@s si este manantial tuviera muchas opiniones, juicios, gustos y rechazos acerca de todo –como se mueve a menudo nuestras vidas – no sería una fuente natural, sería una vertiente “privatizada”, para usar un término moderno apropiado, y así volvemos a nuestro pequeño yo, auto preocupado y obsesionado por mis cosas, mis gustos, mis opiniones y juicios…y por ende el sufrimiento.

Hay un koan que nos pide “mostrar nuestro rostro original antes que nuestros padres hayan nacido”. Nuestra práctica nos acerca a conocer ese rostro y a experienciar su particular autenticidad, es esa la transformación de la cual hablamos, es la particular transformación en Nosotros Mismos, esa dinámica danza ha comenzado, su ritmo es nuestro zazén, sin él no hay danza, sus melodías son nuestras vidas diarias, junto con sus tropezones y desafines pero así continuamos familiarizándonos y olvidándonos de nosotros mismos al retomar el ritmo y paso apropiado –armonizando con la miríada de Dharmas como dice el maestro Dogen.

Que este fin de semana sea provechoso para cada uno de ustedes, depende de cada uno de ustedes que así sea, Sean generosos con sus prácticas y entréguense a ella, sea cual sea el método que estén usando, este proceso transformador no sucede en ninguna otra parte si no aquí. En ningún otro tiempo si no ahora. ¿Hay algo más importante que esto? ¿Hay alguien a quien esto no le interesa?

Cariños a todos los Bodhisattvas, ¡que los Tres Tesoros estén presentes en sus corazones!

Con las palmas juntas,
Daniel

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2 Responses to Querid@s Bodhisattvas Miravalle 2013

  1. Ka Mei says:

    Todo Ésto y la carta de Daniel es vívido,
    me estremece!

    Pablo,
    Daniel, y
    todos nosotros transitando
    este camino.
    Acompañando, a veces muda, a veces complejamente, a veces en silencio.

  2. No puedo dejar pasar esta oportunidad para AGRADECER. Agradecer el peldaño que siento haber “escalado”, conocido y desconocido al mismo tiempo. Peldaño que se constituye como uno más entre los miles, infinitos, desafiantes y eternos.
    El haber llegado al Sesshin en Miravalle ha sido una de las experiencias más increíbles de mi vida. Viví los extremos unificados; sentí desfallecer de cansancio y senti renacer con vital energía.
    Gracias a todo y a todos!!!
    Roxana Werner

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